martes, 11 de septiembre de 2007

apocalipsis

Hoy sonreí
mañana no sé sobre que ruinas despertaré
mientras mi corazón se calcina,
mañana no seré un bostezo de dios
porque quizás estas llamas de mi silencio
quemen lo más profundo de mis ideas.
y mi amor, boca de fuego
fantasma enloquecido
oración infernal
caerá de tras pies
al cementerio de las palomas mensajeras
y junto a Hermes se prostituirá en silencio.

Hoy me sonrió
la desolación y el tedio,
con su boca mueca,
mordió mi mano que le dio de comer,
pisó mi lengua que blasfemó su nombre,
pintó mis uñas con su sangre
mientras intentaba liberarme;
no sé a que lugar llegaré mañana,
el mar queda muy lejos
para un niño ebrio,
no se donde despertaré
cuando en mí ya no oscurece,
cuando en mi la noche ya no aparece.

No hay comentarios: